El Govern ha abierto el turno institucional a las 9:00 con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, al frente de la delegación. La ceremonia forma parte del programa oficial de la Diada y vuelve a situar la ronda de Sant Pere como uno de los espacios centrales de la jornada antes de que la actividad política y ciudadana se traslade a otros puntos de Barcelona.
También han participado el presidente del Parlament, Josep Rull, el alcalde Jaume Collboni y representantes de las principales fuerzas políticas catalanas. PSC, Junts, ERC y los Comuns han realizado sus respectivas ofrendas, junto con entidades como la ANC y Òmnium Cultural.
La imagen de unidad institucional convive este año con un escenario político más tensionado. La víspera de la Diada estuvo marcada por incidentes en el Fossar de les Moreres entre simpatizantes de Aliança Catalana y grupos antifascistas, con intervención de los Mossos d'Esquadra y tres detenidos. El episodio ha colocado la convivencia y el auge de los discursos extremos entre los asuntos políticos presentes en la jornada.
La celebración, además, no termina con las ofrendas de la mañana. Durante la tarde, el centro de Barcelona vuelve a convertirse en escenario de movilizaciones, mientras que el acto institucional principal de la Generalitat está previsto para las 20:00 en el Teatre Nacional de Catalunya.
Este año, ese acto central recordará los 50 años de la primera celebración oficial del Onze de Setembre después de la prohibición durante la dictadura franquista. El programa incorpora además homenajes relacionados con Antoni Gaudí, Clementina Arderiu, Pau Casals y Josep Irla, junto con actuaciones de artistas como Joan Dausà, Sopa de Cabra y Andrea Motis.
La ronda de Sant Pere seguirá siendo durante toda la jornada uno de los puntos simbólicos de la Diada. El monumento a Rafael Casanova, situado a pocos minutos de Arc de Triomf y plaza Catalunya, reúne cada 11 de septiembre a instituciones y entidades antes de que la celebración se extienda por el resto de la ciudad.