La escultura representa a Casanova sosteniendo la bandera de Santa Eulalia y herido durante los combates del 11 de septiembre. La figura fue realizada por Rossend Nobas y formó parte originalmente del conjunto de esculturas creado para la Exposición Universal de Barcelona de 1888. A comienzos del siglo XX fue trasladada a su ubicación actual y recibió un nuevo pedestal diseñado por Josep Llimona.
Más allá de su interés artístico, el monumento se ha convertido en uno de los principales espacios simbólicos de la Diada Nacional de Cataluña. Cada 11 de septiembre, instituciones, partidos y entidades realizan allí sus tradicionales ofrendas florales, vinculando este punto del Eixample con la memoria de 1714.