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Nueve hospitales catalanes abren de madrugada para aliviar sus listas de espera

En nueve hospitales catalanes ya se programan resonancias y algunos TAC durante la noche. La actividad nocturna creció un 22,54 % entre 2019 y 2025, mientras el personal dedicado a estas pruebas se mantiene igual.

Foto por comunica.gva.es
Por · Barcelona ·
Nueve hospitales catalanes abren de madrugada para aliviar sus listas de espera

A las 2.30 de la madrugada, Núria ya está saliendo de una resonancia craneal de seguimiento en el Hospital Clínic de Barcelona. Había esperado un mes y medio desde su visita a la médica de cabecera y aceptó la primera hora disponible porque temía que, si la cambiaba, tardarían en ofrecerle otra.

La escena se repite en nueve centros catalanes: las pruebas de diagnóstico por imagen se programan entre las 22.00 y las 8.00 para atender la demanda y contener las listas de espera. El aumento de actividad, sin embargo, no ha venido acompañado de más personal dedicado a las exploraciones.

Resonancias cuando el hospital duerme

La medida lleva más de diez años en marcha y se ha extendido progresivamente por Cataluña, según el Institut de Diagnòstic per la Imatge (IDI) y los hospitales consultados por EL PAÍS. Virginia Benavente, adjunta a Gerencia y directora de Planificación Operativa del IDI, explica que los horarios se amplían cuando crece la demanda: algunos periodos llegan a incluir pruebas de madrugada durante cinco días seguidos y también noches de fin de semana.

La mayoría son resonancias magnéticas. También se realizan algunos TAC de baja complejidad. Durante el día, estas exploraciones pueden retrasarse por la entrada de casos prioritarios en urgencias; trasladar pacientes rutinarios a la noche permite atenderlos con menos cambios en las agendas previstas, según Benavente.

En Barcelona y su área metropolitana, el IDI programa pruebas nocturnas en Bellvitge y Duran i Reynals, en L’Hospitalet de Llobregat; también en Vall d’Hebron, en Barcelona, y en Germans Trias i Pujol, en Badalona. En Tarragona están el Hospital Universitari Joan XXIII y el Verge de la Cinta, en Tortosa. La lista se completa en Girona con el Josep Trueta y el Santa Caterina, y en Lleida con el Hospital Arnau de Vilanova.

El IDI es una empresa pública adscrita a la Generalitat de Cataluña y presta y gestiona servicios de diagnóstico por imagen en algunos de los grandes hospitales catalanes. En los centros bajo su gestión, las resonancias nocturnas pasaron de 47.735 en 2019 a 58.495 en 2025: un incremento del 22,54 %.

Más exploraciones con la misma plantilla

Los hospitales Germans Trias, Bellvitge y Clínic presentan las citas nocturnas como una de las herramientas para cumplir los plazos de espera en pruebas cuya demanda aumenta. Los últimos datos disponibles de listas de espera, correspondientes a septiembre, sitúan en 93 días la espera media en seis de los 11 tipos de exploraciones con registros. Son tres días más que los tres meses fijados como referencia para las pruebas de prioridad ordinaria, no preferente.

Los TAC y las resonancias tienen esperas medias inferiores: 63 y 75 días, respectivamente. Aun así, son las pruebas con más pacientes pendientes, con 35.981 en el caso de los TAC y 44.130 para las resonancias. Frente a septiembre de 2019, la espera de una resonancia se ha reducido en 17 días; la de un TAC ha aumentado en tres. En ese mismo periodo, los pacientes pendientes de un TAC crecieron un 51,8 % y los de una resonancia, un 39,9 %.

La presión sobre los servicios públicos también se aborda desde otros ámbitos, como la orientación frente al abandono escolar, aunque aquí el problema se mide en pruebas y turnos. Una trabajadora de radiología explica que hace dos años atendía a 30 pacientes en siete horas y ahora se acerca a 50 en el mismo tiempo, todavía sola.

El Servei Català de Salut prevé que la presión sobre las listas de espera se mantenga por el envejecimiento de la población y el aumento demográfico. También señala el peso creciente de las enfermedades crónicas y la necesidad de diagnósticos y seguimientos más complejos.

Una cita nocturna que altera el día siguiente

Para los pacientes, el turno de noche puede resolver una espera, pero también trastoca sus rutinas. Alba, estudiante de 21 años, acudió a una resonancia de seguimiento tras una operación de oído a las 05.00 de un día laborable. Al día siguiente fue a la universidad con sueño; cambiar la cita, temía, podía dejarla pendiente durante más tiempo.

Esteve, jubilado, lleva años acudiendo de madrugada a Vall d’Hebron para controles rutinarios relacionados con distintos problemas de salud. Su próxima cita será a la 1.30, la hora más temprana que le han asignado.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID50643