Antes del corte, los trenes ya circulaban a solo 15 kilómetros por hora en ambos sentidos entre Artigues-Sant Adrià y Sant Roc. La restricción también alteró las frecuencias de paso.
Ahora, la L2 mantiene interrumpido el servicio entre La Pau y Gorg hasta el 3 de diciembre mientras se repara una grieta en la losa de hormigón.
Un daño detectado en una inspección rutinaria
Los técnicos de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) localizaron la incidencia durante una revisión. El agua de las lluvias de octubre causó una fisura en el hormigón y movimiento en un punto de cambio de agujas.
Lanzaderas y conexiones para rodear el corte
TMB ha habilitado autobuses lanzadera entre La Pau y Gorg. El recorrido supera los ocho kilómetros y los vehículos pasan cada cuatro a nueve minutos.
Para continuar en metro, se puede enlazar con la L4 y la L10 en La Pau y Gorg. El tranvía ofrece alternativas en las líneas T4 y T5. La T6 también está entre las opciones, junto con el autobús H10.