Kapsch calcula que su sistema podría reducir hasta un 10% la congestión general en situaciones de tráfico por debajo de 10 km/h. Es una previsión, todavía pendiente de comprobar en las calles de Barcelona.
La ciudad prepara una prueba piloto de cuatro meses con dos soluciones de inteligencia artificial que actuarán sobre varias intersecciones. Los ensayos en condiciones reales están previstos para finales de 2027.
Dos maneras de ajustar los semáforos
La propuesta Matcab, de la austríaca Kapsch, observará el tráfico y ajustará los tiempos de cada semáforo según las necesidades del cruce. El sistema aprenderá mediante simulaciones y podrá activar objetivos distintos, con prioridades para peatones, transporte público o vehículos de emergencia.
Según las previsiones de la empresa, la movilidad activa podría esperar hasta un 5% menos. El tiempo de viaje en transporte público bajaría un 3%. Kapsch también estima una reducción de hasta el 10% de la congestión general en el tráfico lento, por debajo de 10 km/h. El sistema podrá integrarse en la infraestructura existente y evitar que las colas se desplacen de un cruce a otro.
El proyecto de Kapsch tiene un presupuesto de 358.185 euros. El Ayuntamiento aportará 100.000.
Un gemelo digital para coordinar cruces
La segunda solución se llama MOB-IA y plantea crear una copia digital de la red viaria. Recibirá datos en tiempo real de sensores y de sistemas de vehículos conectados V2X, para anticipar cómo evoluciona el tráfico y coordinar los semáforos de un corredor. La propuesta aparece atribuida a Acsia; entre las empresas seleccionadas para implementar las soluciones figura Acisa.
La inteligencia artificial multiagente permitirá ajustar los ciclos con una prioridad elegida, como favorecer a los peatones, al transporte público o a la reducción de emisiones. Sus previsiones apuntan a recortar entre un 10% y un 20% el tiempo en el tráfico habitual. También calcula entre un 15% y un 25% menos de paradas, además de una reducción del 10% al 20% en la variabilidad del tiempo de viaje.
MOB-IA requiere una intervención mínima en la infraestructura y permitirá mantener el sistema actual como referencia. Su presupuesto asciende a 177.865 euros, de los que el consistorio financiará 100.000.
Un calendario ligado a los cambios en la Diagonal
La hoja de ruta para incorporar la IA a la regulación semafórica la han diseñado el área de Movilidad del Ayuntamiento y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Los proyectos arrancarán a finales de 2026 y la fase experimental servirá para evaluar las tecnologías antes de plantear una posible implantación a mayor escala.
Las pruebas coincidirán con las obras de conexión del tranvía por la Diagonal, que exigirán reorganizar la circulación en uno de los ejes más tensionados de la ciudad. La selección de Kapsch y Acisa se anunció durante Tomorrow Mobility, dentro del Smart City Expo World Congress, entre 26 candidaturas, 19 de ellas internacionales.
TMB y ATM se suman al laboratorio
La jornada también formalizó la incorporación de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) al Barcelona Innova Lab Mobility (BILM), iniciativa del Ayuntamiento y Fira de Barcelona con participación de la Fundación Mobile World Capital. La ATM es un consorcio público en el que participan las administraciones responsables del transporte público del área de Barcelona.
TMB, operador del metro y del bus urbano, se incorpora tras colaborar en retos anteriores centrados en mejorar el servicio de bus. Entre las pruebas piloto satisfactorias figuran cámaras con IA para detectar ocupaciones indebidas en el carril bici y tecnología en las marquesinas para recoger información y mejorar el servicio.
La regulación del tráfico se suma a otros asuntos de movilidad municipal, como los pleitos por multas. Manuel Valdés, director general de la ATM, defendió que la innovación debe salir del laboratorio y resultar útil para los usuarios.