Las ayudas cubren obras interiores y accesibilidad comunitaria con plazos y topes distintos
Más de 6.000 personas podrían beneficiarse de las ayudas previstas para mejorar la accesibilidad de edificios en Barcelona. La convocatoria reserva 4,5 millones de euros para ascensores y obras que eliminen barreras en las zonas comunes.
El Ayuntamiento destina otros 6 millones a rehabilitar el interior de las viviendas. En total, las dos líneas suman 10,5 millones de euros para mejorar el parque residencial de la ciudad.
Ascensores y accesibilidad en las comunidades
El Consorci de l’Habitatge de Barcelona gestiona las subvenciones dirigidas a comunidades de vecinos y vecinas. El plazo termina el 11 de diciembre de 2026 y la dotación se extenderá hasta 2028. De ese presupuesto, 500.000 euros se reservan para actuaciones del Pla de Barris en Baró de Viver, en el distrito de Sant Andreu.
Para instalar ascensores en edificios de un mínimo de tres plantas, la ayuda puede cubrir hasta el 40 % del coste subvencionable: el límite es de 45.000 euros y sube a 60.000 si el ascensor es exterior. Las obras deben incluir las adaptaciones necesarias en las zonas comunes y garantizar el acceso desde la vía pública.
La eliminación de barreras arquitectónicas puede recibir hasta el 30 % del coste del proyecto, con un máximo de 30.000 euros. También son subvencionables los ascensores en fincas de hasta dos plantas, la ampliación de paradas y el cambio de cabinas para ajustarlas al Codi d’Accessibilitat de Catalunya.
La lista incluye plataformas elevadoras y rampas, además de dispositivos adaptados. También contempla alarmas, sistemas de comunicación y señalización para que ascensores y escaleras puedan usarse de forma segura y accesible. Las soluciones electrónicas y domóticas deben favorecer la autonomía de personas mayores o con discapacidad.
Las familias en situación de vulnerabilidad económica pueden solicitar el fondo social. Se contempla para hogares con ingresos inferiores a tres veces el Indicador de Renda de Suficiència de Catalunya (IRSC), o cuando un miembro tenga una discapacidad igual o superior al 33 % y los ingresos sean de hasta 5,5 veces el IRSC. La ayuda de cohesión social puede cubrir el 100 % de la parte de las obras que corresponda a cada vivienda.
La accesibilidad también figura entre las prioridades del plan director de Poblet; en Barcelona, esta convocatoria se centra en las comunidades de vecinos y vecinas.
Obras dentro de la vivienda habitual
La otra línea se dirige a personas propietarias, usufructuarias o arrendatarias que quieran mejorar su domicilio habitual. Puede financiar cambios en los cerramientos o la renovación de ventanas, así como la sustitución de sistemas de climatización fósiles por otros que utilicen energías renovables.
El programa también incluye adaptaciones funcionales para facilitar las actividades diarias y la autonomía de personas con discapacidad. Entre las actuaciones previstas están la domótica, la tecnología para la accesibilidad universal y los dispositivos de accesibilidad comunicativa dentro de la vivienda.
La subvención puede alcanzar los 6.000 euros, siempre que la obra cueste al menos 1.000 euros. Si se solicitan ayudas para eficiencia energética y adaptación funcional, el máximo conjunto asciende a 9.000 euros. La vivienda debe ser el domicilio habitual y permanente de quien solicita la ayuda en el momento de presentar la solicitud.
Estas obras buscan mejorar el confort climático y reducir el consumo energético, con el consiguiente ahorro económico y una contribución a la descarbonización. En las adaptaciones funcionales, el objetivo es facilitar la orientación y la movilidad; también mejorar la seguridad y la autonomía en hogares de personas con necesidades especiales.
Las solicitudes para rehabilitar interiores podrán presentarse hasta el 31 de diciembre de 2026. La convocatoria está dotada con 6 millones de euros hasta finales de 2027.