El Plan Director 2026-2036 ordenará las actuaciones de conservación y el futuro uso del conjunto
La bóveda de la nave central de la iglesia figura entre los puntos que requieren consolidación estructural. También preocupan las humedades de la fachada y del muro oeste, en un programa que liga la conservación del monasterio con la accesibilidad para la comunidad monástica y los visitantes.
El Real Patronato del Monasterio de Santa María de Poblet, en Tarragona, ha acordado impulsar Relanzar Poblet 2026-2030 y las bases del Plan Director 2026-2036. La inversión total prevista asciende a 17,1 millones de euros; 14,4 millones se contemplan hasta 2030.
Conservación con calendario y prioridades
La Dirección General de Patrimonio Cultural del Departamento de Cultura ha preparado un programa técnico que identifica daños, prioridades, calendario y presupuesto. Prevé destinar 4,28 millones de euros a actuaciones entre 2026 y 2028.
Además de la bóveda, las intervenciones principales incluyen resolver las humedades de la fachada y el muro oeste, mejorar la estanqueidad del Palau de l’Abat y eliminar barreras arquitectónicas en el claustro, la iglesia, la sala capitular y el Museo. El diagnóstico señala como focos la estabilidad estructural y las patologías arquitectónicas de la iglesia principal, junto con la accesibilidad.
El plan de usos identifica trece áreas de intervención y asigna 12,8 millones de euros a esas acciones. Entre los espacios mencionados están el aparcamiento, cuya renaturalización se plantea, el Museo y Palacio de Martí l’Humà y el Pou de Gel. También figuran las antiguas escuelas, las bodegas, el espacio educativo y el Palau Nou de l’Abat.
Un monasterio conectado con su entorno
El Plan Director organizará cinco ámbitos relacionados. Patrimonio y naturaleza tendrán su propio espacio de trabajo; cultura y pensamiento, promoción y gestión completan las áreas previstas.
La propuesta sitúa el monasterio como destino cultural y patrimonial vinculado a la Ruta del Císter. También incorpora su entorno natural: el trabajo abarcará el recinto monástico, la Ruta y el Paratge Natural de Poblet, además de las Muntanyes de Prades.
El programa cultural podría incluir exposiciones temporales, actividades vinculadas al Arxiu Montserrat Tarradellas i Macià y una futura Universitat d’Estiu. Los proyectos concretos y sus fechas se definirán dentro del Plan Director y de los planes de acción anuales.
En Barcelona, el Pabellón 2 de Montjuïc también afronta un cambio de uso: el espacio se transformará en un polideportivo municipal.
La vida monástica como condición del proyecto
La Generalitat de Catalunya liderará la ejecución junto a la comunidad monástica y con la participación del Patronato. La convivencia entre la protección y proyección pública de Poblet y la continuidad de la vida monástica, el silencio y la espiritualidad se plantea como condición transversal.
El modelo prevé reactivar los órganos de gobierno del Real Patronato y establecer mecanismos de supervisión. También contempla crear progresivamente un equipo profesional para gestión, productos y servicios, marketing, comunicación y apoyo administrativo.
Ese modelo deberá coordinarse con el protocolo general de colaboración entre el Ministerio de Cultura, el Departamento de Cultura y la comunidad cisterciense. El protocolo garantiza la permanencia de la comunidad, el ejercicio pleno de la vida monástica, los medios para su subsistencia y su participación en la definición de actividades.
La reunión del Patronato se celebró el jueves y abordó la visión general, las áreas de acción, la gobernanza y el calendario. El expediente del Plan Director se licitará próximamente y su redacción está prevista para 2027, con participación de la comunidad monástica. El marco económico conjunto cifra las actuaciones en 17,1 millones: se espera ejecutar 11,5 millones entre 2027 y 2030 y dejar el resto para acciones posteriores. Las cantidades deberán concretarse mediante los instrumentos presupuestarios, administrativos y legales correspondientes.