En Manresa, el malestar por el bloqueo de las excursiones ya se ha traducido en protestas de estudiantes de secundaria. La movilización acabó en una jornada de huelga y una manifestación con varios centenares de alumnos.
La Affac, que agrupa a las asociaciones de familias de la escuela pública, ha llevado el conflicto al Departamento de Educación con una petición colectiva firmada por 391 AFAs. Reclama una solución que permita recuperar las salidas y las colonias escolares.
Las familias piden una respuesta a Educación
La entidad reconoce la legitimidad de las reivindicaciones del profesorado, pero pide al Departamento que reanude las negociaciones y asuma su responsabilidad. Su presidente, Jordi de Carreras, sostiene que el derecho del alumnado a una educación de calidad no debe enfrentarse a los derechos laborales de los profesionales.
La petición reclama respuesta sobre las condiciones laborales y la organización. También pide abordar la parte económica para desbloquear la situación.
Para las familias, las excursiones conectan lo aprendido en clase con el entorno y ayudan a la convivencia entre alumnos. También contribuyen a su autonomía y a la cohesión de los grupos.
Las AFA organizan alternativas con límites
En algunos centros, las familias están preparando colonias alternativas. La Affac advierte de que estas actividades pueden tener valor educativo y comunitario, aunque no sustituyen las que forman parte de la programación escolar.
La patronal de las casas de colonias recuerda que las familias sí pueden organizar salidas de fin de semana. Para que una actividad se considere una colonia escolar, debe estar presente algún profesor. La Affac alerta de que trasladar la organización y el coste a las familias puede ampliar la brecha social, porque no todas pueden asumir ese gasto.
La preocupación por las desigualdades en el acceso a servicios también aparece en el debate sobre dependencia, aunque aquí el foco está en las actividades escolares.
El boicot no se aplica igual en todos los centros
La campaña cuenta con el respaldo de unos 1.300 centros educativos, más de la mitad del total. Su aplicación varía: hay escuelas e institutos que han cancelado cualquier salida, incluso las de proximidad dentro de la jornada lectiva, mientras otros han mantenido el viaje de fin de curso.
Los claustros tampoco comparten una posición unánime. Algunas voces critican el bloqueo y defienden las excursiones como una actividad pedagógica más.
Alumnos y familias se muestran cada vez más críticos con un conflicto que, a su juicio, se suma a problemas previos del sistema. Señalan la falta de profesorado y las ratios elevadas; también mencionan la falta de formación de algunos docentes.