Decenas de personas atraviesan a diario la estrecha franja entre el arroyo Meaques y las vías del Metro Ligero Oeste para ir de Colonia Jardín (Campamento) a la Ciudad de la Imagen, en Pozuelo de Alarcón.
El paso no está reconocido oficialmente como camino transitable. Forma parte de la infraestructura que permite salvar el cauce bajo las vías, pero lo utilizan estudiantes y trabajadores, además de personas que van de compras o salen a pasear.
La estrechez y el vallado deteriorado habían elevado el riesgo de caídas, sobre todo para quienes circulaban en bicicleta. Las señales de prohibición y un primer muro de bloques no resolvieron el problema: el cierre fue derribado a los pocos días.
La Comunidad de Madrid optó entonces por levantar una barrera de protección y dejar más espacio para cruzar. Según pudo saber Telemadrid.es, los trabajos estaban en marcha y la administración regional los enmarcaba en la defensa del dominio público ferroviario. El relleno de tierras y la mejora del paso buscaban reducir el peligro para quienes lo utilizaran y para los equipos de mantenimiento.