El tendedero ya no se queda días enteros en mitad del salón: 3 trucos para que la ropa se seque más rápido incluso en invierno
De noviembre a marzo, en media España el tendedero pasa a ser un mueble más del salón. La colada del domingo sigue ahí el miércoles, las toallas no terminan de secarse y el piso entero empieza a oler a armario cerrado.

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El agua de esa ropa tiene que irse a algún sitio, y se va al aire de tu casa. Un equipo de la Escuela de Arte de Glasgow calculó que una colada normal suelta unos 2 litros de agua en el ambiente mientras se seca, y que en habitaciones mal ventiladas eso puede suponer hasta un tercio de toda la humedad del aire. Los tres trucos que siguen atacan ese mismo problema desde tres puntos distintos.
Truco 1: que la lavadora haga la mitad del trabajo
Cada gota que saca el centrifugado es una gota que ya no tiene que evaporarse en el salón. Las lavadoras se clasifican por eso mismo: una de clase B, con centrifugado de hasta 1.400 revoluciones, deja la ropa con un 45-54 % de humedad residual; una de clase C, con un 54-63 %.
En una colada de 5 kilos, la diferencia entre centrifugar flojo y centrifugar fuerte ronda el medio litro de agua. Ese medio litro son horas de tendedero y humedad de más en las paredes.
Para vaqueros, toallas y sábanas, un segundo ciclo de solo centrifugado al terminar el lavado es casi gratis y se nota. La excepción son la lana, la seda y las prendas delicadas: ahí manda la etiqueta, porque un centrifugado agresivo las deforma.
Truco 2: el aire que se mueve seca más que el calor
La tentación de invierno es colgar los calcetines encima del radiador. Funciona a medias: la ropa queda acartonada, el radiador calienta peor la habitación y toda la humedad sale justo en el sitio más caliente de la casa, desde donde se reparte por las demás.
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Lo que de verdad acelera el secado es la circulación:
- Un palmo entre prenda y prenda. Dos camisetas pegadas forman una sola capa gruesa que tarda el doble.
- Camisas y blusas en perchas, colgadas de la barra del tendedero: el aire les pasa por los dos lados y además salen con menos arrugas.
- El tendedero cerca del radiador, pero no encima. A medio metro aprovecha el calor sin cocer la ropa.
- Un ventilador a velocidad baja apuntando al tendedero mueve el aire húmedo que rodea las prendas y lo sustituye por aire seco.
El mejor sitio de la casa es una habitación pequeña con ventana: puerta cerrada para que la humedad no se escape al resto del piso, y la ventana entreabierta unos centímetros para que tenga por dónde salir.
Truco 3: un deshumidificador, el aliado que casi nadie usa
Con el tendedero y un deshumidificador en la misma habitación cerrada, el aparato saca del aire la humedad que suelta la ropa y el proceso se acelera solo. Y no es una impresión: el agua que sale de la ropa aparece en el depósito, y la primera vez sorprende la cantidad.

Consume una fracción de lo que gasta una secadora, y además protege la casa. El investigador Colin Porteous, que dirigió el estudio de Glasgow, puso el foco precisamente en ese doble coste de tender dentro sin control:
Secar la ropa en casa supone "una severa penalización energética, por la mayor demanda de calefacción", y además "un posible riesgo para la salud por los niveles más altos de humedad", advirtió Porteous.
Ese riesgo tiene nombre: el moho y los ácaros prosperan con la humedad alta, y los dos son desencadenantes conocidos del asma y las alergias. En una casa con niños pequeños o con alguien alérgico, el tendedero del salón deja de ser solo una cuestión de estética.
Las señales de que la casa está pasada de humedad: ventanas empañadas por la mañana, puntos negros en las esquinas del techo y ropa que sale del tendedero oliendo a cerrado. La humedad interior cómoda está entre el 40 y el 60 %, y un higrómetro digital para comprobarlo cuesta menos de 10 euros.
Un último apunte para la ropa que ya huele a humedad al secarse: el olor viene de las bacterias que crecen mientras la prenda tarda en secar, y un perfumador no lo arregla. Toca volver a lavarla y, esta vez, tenderla con los tres trucos a la vez.
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