Cinco exalcaldes y el actual se reúnen en la Casa de la Villa. El recuerdo de Tierno Galván sirve de pausa a la crispación política. La concordia y el respeto marcan un acto poco habitual en la capital.
En una ciudad acostumbrada al pulso político diario, la Casa de la Villa ha vivido una escena poco frecuente: antiguos y actuales responsables municipales compartiendo espacio y respeto, dejando a un lado las diferencias. El motivo, el homenaje a Enrique Tierno Galván en el 40 aniversario de su fallecimiento, ha conseguido reunir a cinco de los siete alcaldes que han dirigido Madrid desde la democracia: Juan Barranco, Alberto Ruiz-Gallardón, Ana Botella, Manuela Carmena y José Luis Martínez-Almeida.
Durante algo más de una hora, la política madrileña ha hecho una pausa. Concejalas y concejales de todos los partidos, incluidas las líderes de la oposición Reyes Maroto y Rita Maestre, han asistido a un acto donde la concordia ha sido la protagonista. Pedro Montolíu, cronista de la Villa, ha recordado la huella de Tierno Galván en la ciudad, desde la retirada del scalextric de Atocha hasta la internacionalización de la movida madrileña. Ha destacado la serenidad con la que el viejo profesor afrontó los retos de sus dos mandatos.
Juan Barranco, sucesor de Tierno Galván, ha rememorado el impacto social de su despedida y ha subrayado que la convivencia que él representaba sigue siendo posible. Manuela Carmena ha aprovechado para reflexionar sobre la necesidad de pedagogía en la política local y la importancia de escuchar incluso a quienes no se espera. Para ella, reducir la confrontación es el primer paso para mejorar la vida política de la ciudad.
El respeto a los adversarios ha sido un punto común en las intervenciones. Ana Botella ha recordado con afecto al socialista, resaltando que gobernó para todos los madrileños y que la democracia nunca debe darse por sentada. Ruiz-Gallardón ha compartido su primer encuentro con Tierno Galván y ha elogiado su honestidad intelectual y personal, felicitando especialmente a la familia socialista por su legado.
El actual alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha insistido en que la cortesía no basta y que el cariño y el agradecimiento también son necesarios. Ha definido a Tierno Galván como un catalizador capaz de conectar con la sociedad madrileña y ha pedido que la concordia sea más habitual en la política local. La foto final, con alcaldes de diferentes épocas y colores políticos, ha sellado un momento de tregua poco habitual en la capital.
La Casa de la Villa, situada en la Plaza de la Villa, es uno de los edificios históricos más emblemáticos del centro de Madrid. Durante siglos fue sede del Ayuntamiento y escenario de decisiones clave para la ciudad. Hoy, aunque la actividad municipal se ha trasladado en gran parte a Cibeles, sigue siendo un lugar de referencia para actos institucionales y homenajes que conectan la memoria de Madrid con su presente.
El Patio de Cristales de la Casa de la Villa acogió también a los portavoces de la oposición Reyes Maroto (PSOE) y Rita Maestre (Más Madrid), así como a cronistas de la Villa y miembros históricos del equipo de gobierno socialista.