En la zona norte del circuito, el punto destinado a los VTC se encuentra en la avenida de José Antonio Corrales. Para la zona sur se ha habilitado otro espacio próximo a la calle Añil, junto a la M-40. El dispositivo separa estos lugares de las bolsas reservadas a los taxis y restringe el acceso al entorno inmediato del circuito.
Esto significa que no será posible que un VTC entre en los puntos de recogida simplemente para esperar clientes. La organización solo permitirá el acceso de aquellos vehículos que tengan ya concertado un servicio, una medida especialmente relevante a las horas de salida del circuito, cuando se espera la mayor concentración de demanda.
Los precios de Uber, Cabify y el resto de operadores VTC no funcionan como las tarifas reguladas del taxi. Sin embargo, Madrid cuenta desde julio con una normativa específica para evitar incrementos desproporcionados cuando se declara una situación excepcional de alta demanda.
En esos casos, las compañías pueden incrementar sus precios, pero el recargo no puede superar el 75 % sobre el denominado precio base. Para calcularlo se toma como referencia el precio medio aplicado por el operador a un trayecto equivalente y en el mismo horario durante los últimos diez días en los que no se hubiera producido una situación excepcional.
La norma también impide añadir otros suplementos al precio final, salvo los peajes, y obliga a las empresas VTC a conservar durante un año la información relacionada con la aplicación de estos precios para que pueda ser revisada por los servicios de inspección.
Ese límite, no obstante, no se activa automáticamente cada vez que se celebra un concierto, un partido o un gran acontecimiento. La normativa establece un procedimiento para declarar las situaciones excepcionales de alta demanda. Por ello, antes de confirmar una reserva durante el Gran Premio conviene comprobar siempre en la aplicación el precio final ofrecido para el trayecto.
Madrid espera alrededor de 345.000 asistentes durante los tres días de Fórmula 1. La previsión oficial supera los 86.000 espectadores este viernes, ronda los 125.000 el sábado y alcanza unos 134.000 el domingo, por lo que las horas de entrada y, sobre todo, de salida del recinto serán las más delicadas para la movilidad.
El Ayuntamiento también ha tomado una medida excepcional con los taxis para aumentar la oferta disponible durante el fin de semana. Todas las licencias podrán prestar servicio desde las 7:00 del sábado 12 hasta las 20:00 del domingo 13, incluidas aquellas a las que normalmente correspondería descanso.
Los taxis tendrán además sus propias bolsas junto al circuito. La de la zona norte estará en la avenida de las Fuerzas Armadas y la de la zona sur en los aparcamientos del parque Juan Carlos I.
El dispositivo se suma al refuerzo del transporte colectivo preparado para el Gran Premio. Metro, Cercanías y autobuses aumentarán su capacidad y funcionarán cinco lanzaderas especiales, mientras que el Ayuntamiento recomienda utilizar el transporte público para llegar a MADRING y evitar desplazamientos en vehículo privado.