Una señal de radio tardaría cerca de 24 horas en cubrir la distancia entre la Tierra y la Voyager 1, según la previsión para el 18 de noviembre. La organización calcula que entonces la sonda estará a unos 25.900 millones de kilómetros.
Hasta esa fecha, quienes pasen por Contemporánea Condeduque pueden ver de cerca una réplica a tamaño real de la nave. La exposición forma parte de la programación de noviembre del centro y se adelanta a la proximidad del 50 aniversario del lanzamiento de las sondas Voyager.
El Aula de Astronomía de Armilla ha dedicado cinco años a construir la maqueta. Para reproducirla ha utilizado madera, plástico, cartón, PVC y polipropileno. También incorpora tornillería y herrajes. A ellos se suman elementos de canalización eléctrica; la mayor parte de los materiales son reciclados.
El proyecto rinde homenaje a la misión y al trabajo científico y tecnológico que ha permitido mantenerla activa durante casi medio siglo. Según la información facilitada por el centro, hay otras reproducciones a tamaño real en el National Air and Space Museum de Washington. Una tercera unidad, construida por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, se expuso por última vez en 2018.
La muestra puede visitarse gratis en el vestíbulo de Contemporánea Condeduque, en la calle del Conde Duque, y está abierta al público general. El 18 de noviembre la programación seguirá con el festival ‘A un día luz. Ciencia y música para la sonda Voyager 1’, que reunirá tertulias y dos conciertos.
Lanzada en 1977, la Voyager 1 estudió Júpiter y Saturno durante su recorrido. En 1990 captó la imagen de la Tierra conocida como Punto azul pálido, donde el planeta aparece como un punto diminuto en el espacio. En 2012 atravesó la heliopausa y se convirtió en el primer objeto creado por el ser humano en entrar en el espacio interestelar. También lleva un disco dorado con sonidos y música; incluye además imágenes de distintas culturas como mensaje para un posible encuentro con otras formas de vida.