La reunión del Comité Ejecutivo Autonómico del PP de Madrid sirvió para marcar tono y calendario. Ayuso felicitó a Juanma Moreno por su resultado en Andalucía y presentó esa victoria como una prueba de que el PP puede ensanchar su base electoral si combina gestión, movilización y discurso de cambio.
La presidenta madrileña insistió en que el partido no debe caer en la euforia. Recordó que en otros momentos el PP creyó tener La Moncloa al alcance de la mano y el resultado no llegó. Por eso defendió una campaña larga, constante y sin dar nada por hecho, incluso aunque interprete las últimas citas electorales como una señal de desgaste del Gobierno central.
El mensaje encaja con la estrategia de Alberto Núñez Feijóo, que también lee el ciclo electoral como una señal de que parte del país pide un cambio político. En Madrid, esa idea se traduce en una movilización casi permanente del partido, con la Puerta del Sol y Génova funcionando de nuevo como escenarios de oposición directa al Ejecutivo.
Ayuso también aprovechó su intervención para celebrar la decisión judicial que frena la declaración de la Real Casa de Correos como lugar de memoria democrática. El Gobierno central había impulsado esa declaración por el papel del edificio como antigua Dirección General de Seguridad durante el franquismo, una decisión que la Comunidad de Madrid ha combatido desde el inicio.
La presidenta defiende que la sede del Gobierno regional debe proyectar una idea de futuro y unidad, no quedar reducida a un episodio concreto de su historia. El choque por la Real Casa de Correos se ha convertido así en otro frente simbólico entre Moncloa y Sol, en una legislatura donde casi cualquier asunto institucional termina leído en clave nacional.
Madrid vuelve a entrar en clima de campaña mucho antes de que se abran oficialmente las urnas. Ayuso quiere mantener a su electorado activado, Feijóo busca capitalizar el impulso autonómico y el PP interpreta Andalucía como una pieza más de un relato mayor: el de un cambio político que, según el partido, ya ha empezado a moverse.