Las informaciones sobre una posible cancelación de los llamamientos vandálicos no ofrecían garantías, según advirtió la vicealcaldesa Inma Sanz tras la Junta de Gobierno.
Ante esos avisos, el Ayuntamiento preparaba con la Delegación del Gobierno un dispositivo para evitar incidentes y saqueos a comercios y actuar si llegaban a producirse. El plan contemplaba 1.700 agentes durante las jornadas festivas; además, los policías municipales del servicio ordinario quedarían prevenidos por si era necesario reforzar algún servicio. La coordinación incluía a la Policía Nacional.
Almeida hizo el anuncio en una entrevista en 'Espejo Público'.
El alcalde atribuyó a Óscar Puente una responsabilidad directa en el mantenimiento y la conservación de la red. Recordó que el ministro había calificado de muy baja la probabilidad de que se repitiera un siniestro como el de Adamuz y cuestionó la gestión política posterior a aquel accidente, ocurrido en enero. También sostuvo que la filtración de los audios entre los maquinistas y el centro de control de Atocha buscaba proteger al ministro y a la campaña electoral.
Almeida consideró injusto que se trasladara a una persona la impresión de que era la única responsable del accidente. A su juicio, esa señalización no podía separarse de la responsabilidad política que atribuía al titular de Transportes. También reconoció que los incidentes ferroviarios habían deteriorado la confianza de los viajeros en la alta velocidad. Aunque distinguió entre seguridad objetiva y percepción, dijo que le resultaba muy difícil volver a subir a un tren y relacionó esa inquietud con los parones, los retrasos y dos accidentes en nueve meses.
El regidor reprochó a Pedro Sánchez que no mencionara a las víctimas madrileñas ni a Fátima Báñez durante su comparecencia en el centro de coordinación de Toledo. Sobre la exministra de Empleo y expresidenta de la Fundación CEOE, dijo que conocerla había sido un privilegio y la recordó por su vitalidad y vocación de servicio público.
También destacó la intervención de los equipos madrileños de emergencias, con unidades del Samur-Protección Civil y de Bomberos. Algunos profesionales le trasladaron que nunca habían visto una intervención de semejante magnitud; varios necesitaron asistencia psicológica al salir de los vagones.