El punto de encuentro será a las 12:00 en la Rambla de Catalunya con la Diagonal, junto a la conocida jirafa coqueta. Desde allí, los participantes recorrerán el centro hasta la Plaça de Catalunya, donde está previsto finalizar hacia las 14:00.
No hace falta inscripción previa. Basta con llevar un sombrero, ya sea clásico, extravagante o hecho a mano. La variedad es parte del atractivo: cada año se ven desde boinas y bombines hasta creaciones que convierten la calle en una pasarela improvisada.
La iniciativa nació en 2005 de la mano de las sombrereras Cristina de Prada y Nina Pawlowsky, con la idea de recuperar el uso del sombrero y celebrar la llegada del buen tiempo de una forma distinta.
Con el paso de los años, el evento se ha consolidado como una tradición urbana que mezcla moda, creatividad y participación ciudadana. Familias, grupos de amigos y curiosos se suman a una experiencia que transforma el paseo en espectáculo.
Durante unas horas, Barcelona cambia de ritmo y se convierte en escenario de expresión colectiva. La ciudad se recorre de otra manera, más lúdica y espontánea, donde lo importante no es solo el destino, sino cómo se vive el camino.