Una sola patrulla debe atender los avisos por estacionamiento indebido en todo Montgat. Según fuentes consultadas, cada intervención aparta a los agentes de tareas preventivas y de la atención a emergencias reales.
El motivo es la desaparición de los vigilantes de movilidad tras vencer el contrato de la empresa concesionaria. No hubo prórroga ni se licitó un relevo, según fuentes vecinales que denunciaron la situación a Metrópoli.
Sin inspección en las zonas reguladas
La falta de control afecta a las zonas azul y verde, a las plazas de residentes y a los tramos de rotación rápida, limitados a 30 minutos. Las plazas vecinales quedan sin vigilancia frente a vehículos foráneos, mientras los espacios comerciales pueden quedar ocupados sin rotación.
Hasta el final de la contrata, dos vigilantes recorrían las calles en motocicletas eléctricas. Comprobaban los tiques y los tiempos máximos; también revisaban las autorizaciones vecinales.
Las quejas por plazas de residentes invadidas y por bloqueos llegan ahora a la Policía Local. También se reciben avisos por estacionamientos indebidos. Fuentes consultadas describen el recurso disponible como la «única patrulla de servicio disponible» para cubrir el municipio.
Ocho parquímetros de alquiler para el verano
La retirada de las máquinas de pago tiene un antecedente reciente en la gestión municipal. Un decreto publicado en la web del Ayuntamiento recoge que la Concejalía de Seguridad Ciudadana, Movilidad y Transporte, dirigida por Raül Abad, contrató a Estacionamientos y Servicios, S.A.U. (EYSA) por 14.036 euros para alquilar ocho parquímetros durante la campaña estival.
La contratación se tramitó a las puertas del verano, después de que el jefe de la Policía Local elaborase el informe técnico. La secretaria municipal emitió un informe jurídico desfavorable el 30 de abril de 2026. Al acabar el verano venció el alquiler temporal; con la marcha de los vigilantes, la calle quedó sin máquinas y sin personal de inspección.
Una plantilla que ya trabaja al límite
La Policía Local arrastra un déficit estructural de agentes y escasez de recursos. También asume competencias impropias, según denuncias anteriores de este medio. Añadir el control del estacionamiento regulado carga aún más a una plantilla que ya afronta problemas de operatividad.
Al cierre de la información, el gobierno municipal de Andreu Absil no había respondido a las peticiones de información de este medio.