Más de 40.000 viajeros diarios dependen de un corredor ferroviario que podría quedar cerrado durante las obras de renovación. El Colegio de Ingenieros de Caminos en Cataluña también ha cuestionado esa posibilidad.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha planteado interrumpir por completo el tráfico para acelerar los trabajos. El president de la Generalitat, Salvador Illa, defiende mantener el servicio siempre que la seguridad tenga prioridad y las obras interfieran lo menos posible con los pasajeros.
Un corte que podría durar hasta dos años
La intervención en la línea Barcelona-Madrid ya estaba prevista para 2027. Puente ha abierto la puerta a cambiar cómo se ejecuta: detener el tráfico en los 600 kilómetros del trazado para evitar que la circulación de trenes alargue las obras.
El corte total podría durar entre 12 y 24 meses. Puente reconoce que la decisión generaría contestación, pero sostiene que permitiría reducir a ese plazo unos trabajos que, con el servicio en marcha, podrían prolongarse durante cinco años.
Illa pide reducir las molestias a los pasajeros
En una entrevista en la Cadena SER, Illa ha defendido que las inversiones pueden compaginarse con el servicio, como se ha hecho hasta ahora. También ha recordado que Puente planteó revisar el enfoque porque en otros países se trabaja de otra manera.
Para el president, las renovaciones deben hacerse cuando corresponda, con criterios de máxima seguridad y procurando afectar lo mínimo posible al servicio.
Ingenieros y empresas piden alternativas
El Colegio de Ingenieros de Caminos considera conveniente renovar la infraestructura, aunque reclama evitar el bloqueo completo de un corredor con más de 40.000 viajeros diarios. Su decano, Pere Calvet, señaló el viernes ante los medios que cerrar la línea permitiría terminar antes, pero puso en duda que pueda asumirse una interrupción total dada la ocupación que ha tenido durante estos años.
La patronal Pimec también reclama que la renovación y la fiabilidad del servicio se valoren junto con el impacto en la movilidad y la actividad empresarial. Pide planificación y diálogo con los agentes económicos, además de alternativas que mantengan la conexión entre Madrid y Barcelona.
La línea más utilizada de la alta velocidad
La Madrid-Barcelona fue la segunda línea de alta velocidad en entrar en servicio en España, después de la que conecta Madrid con Andalucía. El tramo entre la capital y Lleida se inauguró en 2006.
Es el corredor más utilizado de la red y el que concentra más trenes en circulación. Renfe e Iryo compiten allí con Ouigo.