Las afectaciones alcanzarán a seis distritos, con especial impacto en Eixample, Sant Martí y Sants-Montjuïc. El Ayuntamiento recomienda planificar los desplazamientos con antelación y priorizar el metro, que será la opción más fiable para atravesar la ciudad durante las jornadas más complicadas.
El primer aviso llegará el jueves 2 de julio con la presentación de los equipos. El recorrido unirá el Recinte Modernista de Sant Pau y la Sagrada Família, en una jornada vinculada también a la capitalidad mundial de la arquitectura de Barcelona en 2026.
La avenida de Gaudí y su entorno quedarán cerrados desde la noche anterior. Las restricciones se mantendrán hasta las 20:00 y la reapertura será progresiva a partir de las 21:30. El perímetro afectado incluirá calles como ronda del Guinardó, Sant Quintí, Còrsega, Dos de Maig, Aragó, avenida Diagonal, Nàpols, Sant Antoni Maria Claret y Los Castillejos.
En esa zona estará prohibido aparcar y el acceso a parkings quedará limitado. Para vecinos, comercios y personas que tengan que entrar o salir del entorno de Sant Pau y Sagrada Família, la recomendación será revisar los cortes antes de desplazarse y evitar el vehículo privado siempre que sea posible.
El sábado 4 de julio será la jornada más compleja. La contrarreloj por equipos saldrá del Fòrum y cruzará puntos clave de Sant Martí, Eixample y Sants-Montjuïc hasta terminar en Montjuïc, tras un recorrido de 19,6 kilómetros.
Los primeros cortes empezarán a las 12:00, aunque el cierre total del circuito se aplicará a las 13:30. Entre las 16:00 y las 19:30 la circulación quedará completamente restringida en el trazado, y la reapertura comenzará a partir de las 20:30. También habrá cierres puntuales en los accesos 23 y 24 de la ronda del Litoral.
Para facilitar los movimientos a pie, se habilitarán pasos peatonales especiales en puntos concretos del circuito. Aun así, cruzar algunas calles puede llevar más tiempo de lo habitual, especialmente en las horas previas y durante el paso de los ciclistas, la caravana técnica y los vehículos de organización.
El domingo 5 de julio, la segunda etapa llegará a Barcelona tras salir de Tarragona y recorrer 168 kilómetros. Los ciclistas entrarán por Collblanc, travesera de les Corts y Sants, antes de afrontar tres vueltas a un circuito en Montjuïc con la subida al Castell como uno de los puntos más exigentes.
Sants-Montjuïc será el distrito más afectado ese día. Las restricciones empezarán a las 12:00 y el cierre total se aplicará entre las 13:30 y las 17:45. La reapertura del tráfico está prevista a partir de las 18:00, mientras que el aparcamiento quedará prohibido en toda la zona afectada.
TMB reforzará el metro un 40%, con especial atención a las líneas 1 y 5. El 2 de julio, la L2 no parará en Sagrada Família desde las 13:00, aunque la L5 seguirá funcionando con normalidad. En superficie, muchas líneas de bus modificarán recorridos o quedarán sin servicio en función del día y del tramo afectado.
El Bicing también sufrirá cambios, con una veintena de estaciones anuladas cerca de los circuitos. Para quienes se muevan en bicicleta particular, se habilitarán seis espacios gratuitos y vigilados con capacidad para 150 vehículos en puntos como el Fan Park, el Parc del Fòrum, la plaza Pablo Neruda, el Parc de Joan Miró, el MNAC y el Hotel Miramar.
La llegada del Tour no implica solo el paso de los ciclistas. También deben circular vehículos de equipos, organización, seguridad y caravana publicitaria, por lo que los cortes empezarán antes de la competición y se mantendrán hasta que cada zona pueda recuperar la normalidad.
Barcelona vivirá tres días de escaparate internacional, pero también de movilidad delicada. Para quienes trabajan, viven o se desplazan por los barrios afectados, la clave será anticiparse: consultar rutas, dejar el coche aparcado si es posible y asumir que, durante el Tour, el camino más directo quizá no será el más rápido.