El título ya apunta hacia el lugar al que el grupo ha querido regresar: la calle. Después de años recorriendo escenarios, La Pegatina recupera en este trabajo el impulso despreocupado de sus orígenes y esa manera de mezclar estilos sin pedir permiso a las etiquetas.
Fuegos del barrio mantiene la rumba como punto de partida, pero deja espacio para cruces musicales más arriesgados y para la energía colectiva que siempre ha definido sus directos. Las nuevas canciones compartirán repertorio con algunos de los temas que han acompañado al grupo durante su trayectoria.
En Bogatell, La Pegatina volverá a situar la fiesta popular y el mestizaje en el centro de su música, esta vez con un disco que mira hacia el barrio para seguir avanzando.