La Sala Castellana 214 de la Fundación Canal ocupa un antiguo depósito subterráneo construido para abastecer de agua potable al Madrid que crecía en el siglo XIX. Sus 2.500 metros cuadrados conservan 144 arcos de ladrillo que alcanzan los 7,5 metros de altura. Esta estructura marca el recorrido de las exposiciones y permite contemplar las piezas entre los pilares de la antigua infraestructura.
Convertida en sala de exposiciones en 2004, acoge cada año una muestra de gran formato dedicada a la historia, la arqueología, la etnografía o el arte. Por ella han pasado los guerreros de Xián, los objetos de «Tesoros de las culturas del mundo», la exposición «Auschwitz. No hace mucho. No muy lejos» y las consolas y videojuegos de «Game On». Cada proyecto propone un uso distinto del espacio, cuya arquitectura sigue recordando su primera función.