En pleno centro de Madrid, el Paraninfo de la Universidad Complutense conserva el carácter de un lugar pensado para las grandes ocasiones. Entre arquitectura clasicista, pinturas, esculturas y una decoración vinculada a la tradición universitaria, esta sala histórica sigue siendo uno de los espacios ceremoniales más singulares de la ciudad.
El edificio fue concebido a mediados del siglo XIX como parte de la Universidad Literaria y abrió sus puertas en el curso 1851-1852, cuando ya formaba parte de la nueva Universidad Central. Ocupa el antiguo solar del Noviciado de los Jesuitas y permaneció ligado a la vida académica madrileña hasta el traslado de la universidad a la Ciudad Universitaria entre las décadas de 1930 y 1940. Durante los años ochenta y noventa tuvo además un uso institucional como sede de la Asamblea de Madrid, antes de recuperar su función universitaria.
El interior está dominado por una gran sala elíptica de 36 metros de largo y 15 de ancho. Veinte pilastras articulan sus paredes y una bóveda baída con lucernario corona el espacio. La decoración reúne obras de algunos de los principales artistas españoles del siglo XIX. Las pinturas de Joaquín Espalter, las esculturas de Ponciano Ponzano y los estampados sobre tela de Mariano Fortuny forman un programa dedicado a la cultura, las ciencias y las letras.