En la Avenida de La Ilustración, los semáforos y el tráfico intenso caracterizan el tramo de la M-30 donde se aplica el tratamiento descrito. Allí, los coches circulan en marchas bajas y, según la información disponible, tienden a contaminar más.
La técnica es la fotocatálisis. Se coloca sobre el pavimento y utiliza los rayos ultravioleta para purificar el aire; la información también le atribuye una contribución a su humidificación. El tratamiento se describe como incoloro e inodoro.
Calle 30 preveía extender la aplicación a más de 40.000 metros de la capital.