El suceso tuvo lugar poco después de las 16:00 el viernes, 20 de marzo, cuando un hombre encapuchado se acercó a la víctima, le gritó algo y abrió fuego. El joven intentó huir, pero cayó herido. Equipos del Samur lograron estabilizarlo antes de su traslado al hospital, donde permanece con pronóstico grave.
El atacante huyó inmediatamente. Algunos testigos apuntan a que podría haberse desplazado en patinete y que llevaba minutos merodeando por la zona. La proximidad con la Jefatura Superior de Policía facilitó una rápida intervención policial, que ya trabaja en la recogida de pruebas y en la identificación del agresor.
La investigación sigue abierta y no se descarta ninguna hipótesis, desde un posible ajuste de cuentas hasta un conflicto entre grupos. La falta de detenciones mantiene la incertidumbre sobre lo ocurrido.
La escena ha alterado la rutina de una calle acostumbrada al tránsito constante de vecinos, estudiantes y trabajadores. Durante horas, la presencia policial y el corte parcial de la vía han modificado la actividad habitual del barrio, dejando una sensación de alerta en una zona donde la vida cotidiana rara vez se ve interrumpida por hechos de esta gravedad.