El impacto fue muy fuerte. Según Emergencias 112 Comunidad de Madrid, el motorista salió despedido varios metros y quedó en parada cardiorrespiratoria. A su llegada, los sanitarios del SUMMA 112 iniciaron maniobras de reanimación, que se prolongaron durante unos 40 minutos. No lograron revertir la parada y finalmente confirmaron el fallecimiento.
La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación para aclarar cómo se produjo el choque. Por ahora no han trascendido más detalles sobre la dinámica del accidente ni sobre el estado del conductor del turismo implicado.
El siniestro afectó a la circulación en la M-134 durante la mañana, con cortes y desvíos puntuales mientras trabajaban los equipos de emergencia. En carreteras de este tipo, estrechas y con tramos de trazado irregular, cualquier intervención obliga a ralentizar o reorganizar el paso de vehículos.
La zona de Patones suele recibir bastante movimiento los fines de semana, especialmente de motoristas, ciclistas y conductores que se acercan a la sierra o a pueblos del entorno. Son carreteras atractivas por el paisaje, pero también exigentes: curvas, cambios de rasante y convivencia entre distintos tipos de vehículos.
El accidente deja una imagen dura en una mañana de domingo que para muchos había empezado como una salida más. En las carreteras secundarias, el margen de error es pequeño y el cuerpo va mucho más expuesto sobre una moto. Basta un cruce, una maniobra o una distancia mal calculada para que un trayecto de ocio termine en tragedia.