El sábado será una jornada de ambiente estable desde primeras horas. La mínima rondará los 20 grados y la máxima podrá alcanzar los 35, con cielo poco nuboso y una sensación térmica elevada durante las horas centrales del día.
El domingo mantendrá una línea muy parecida, aunque con una mínima algo más baja, en torno a los 19 grados, y una máxima cercana a los 34. El cielo seguirá despejado o con algunas nubes, sin cambios importantes que alteren los planes al aire libre.
La clave del fin de semana estará en las horas centrales. Entre el mediodía y media tarde convendrá evitar esfuerzos prolongados, buscar sombra y llevar agua, especialmente en zonas abiertas, parques, mercadillos, terrazas y fiestas populares.
La radiación ultravioleta será otro factor a tener en cuenta. Con valores muy altos, la protección solar, las gafas de sol y la gorra no serán accesorios, sino parte básica del plan si se va a pasar tiempo en la calle.
Las noches serán más llevaderas que las tardes, pero no frías. El descenso de temperatura permitirá alargar cenas, conciertos y paseos, aunque el ambiente seguirá siendo claramente cálido en el centro y en las zonas más urbanizadas.
El tiempo acompañará a una agenda cargada de planes en Madrid, desde verbenas y mercados hasta conciertos y actividades culturales. La previsión favorece los eventos al aire libre, siempre que se eviten las horas de más calor.
Para quienes tengan que moverse por la ciudad, el consejo es sencillo: salir con margen, hidratarse y reservar los planes más tranquilos para la tarde-noche. Madrid tendrá un fin de semana sin sobresaltos meteorológicos, pero con suficiente calor como para tomárselo en serio.