La temporada arrancará con 25 piscinas exteriores repartidas por distintos distritos y se prolongará hasta el 6 de septiembre. A ellas se suman varias instalaciones cubiertas que seguirán funcionando con uso recreativo durante los meses de calor. Este año, además, el Ayuntamiento quiere convertir estos espacios en algo más que un lugar para refrescarse.
La principal novedad son las clases deportivas exprés de 30 minutos, que se impartirán gratis de lunes a viernes sin necesidad de inscripción previa. Habrá sesiones por la mañana y por la tarde con actividades como aquafitness, movilidad acuática o estiramientos dirigidos por monitores especializados. La idea es que cualquier usuario pueda incorporarse directamente durante su visita.
También continuarán los talleres gratuitos de reanimación cardiopulmonar básica (RCP), impartidos por personal sanitario en los propios centros deportivos. Están dirigidos a mayores de edad y buscan acercar conocimientos básicos de primeros auxilios a los usuarios habituales de las piscinas.
No todas las instalaciones abrirán al mismo tiempo. Las piscinas de Santa Ana, Moscardó y Vallecas permanecerán cerradas hasta principios de junio por obras de mejora todavía en marcha. El resto sí estará operativo desde este viernes, coincidiendo con las celebraciones de San Isidro y el inicio de los primeros días de calor intenso en la capital.
Los horarios se mantienen sin grandes cambios: turno de mañana de 10:00 a 15:00, turno de tarde de 16:00 a 21:00 y acceso de jornada completa entre las 10:00 y las 21:00. Quienes compren entrada para todo el día recibirán una pulsera para entrar y salir del recinto con mayor facilidad.
Las entradas podrán comprarse tanto en taquilla como a través de internet mediante la app Madrid Móvil y el portal municipal de Deportes. El Ayuntamiento reservará el 80% de las plazas para venta online anticipada y el 20% restante para venta presencial. Además, este verano se refuerza el control de accesos mediante códigos QR, un sistema pensado para liberar plazas cuando alguien abandona la instalación antes de finalizar su turno.
Durante los últimos años, Madrid ha acelerado la renovación de su red de piscinas públicas. Según el Ayuntamiento, ya se han reformado 18 instalaciones y se han construido nuevos espacios en distritos como Barajas y Tetuán, algo que no ocurría desde hacía más de treinta años.
Cuando suben las temperaturas, las piscinas municipales se convierten en uno de los puntos de encuentro más reconocibles del verano madrileño. Familias, grupos de amigos, jóvenes y mayores llenan estos espacios desde primera hora, especialmente en barrios donde el calor aprieta más y las alternativas para escapar del asfalto son limitadas.