La actuación no convierte toda la calle en peatonal. Cuando termine, Alcalá mantendrá dos carriles para tráfico general y uno reservado al transporte público en cada sentido. Entre ambas calzadas aparecerá un paseo transitable de 3,8 metros de ancho que conectará visual y peatonalmente Cibeles con el monumento.
El cambio recupera además una imagen de la calle desaparecida hace casi seis décadas. El Ayuntamiento plantará 57 árboles de gran porte para reconstruir la doble alineación histórica que se perdió a finales de los años sesenta con la ampliación de la calzada. También habrá franjas de vegetación arbustiva en el paseo y en las aceras.
La acera norte, que concentra el mayor tránsito peatonal del tramo, se ampliará de forma considerable. En el lado sur se mantendrá un carril bici segregado y la reforma renovará los pavimentos con granito, el asfalto, el mobiliario y el alumbrado, que recuperará un diseño inspirado en las antiguas farolas de Alcalá pero con tecnología LED.
La transformación más singular estará alrededor de la Puerta de Alcalá. El jardín de la glorieta recuperará parte de una configuración de finales del siglo XIX y se crearán nuevos itinerarios para que el monumento deje de funcionar únicamente como una pieza rodeada de tráfico. Un nuevo paso peatonal por el lado oeste se sumará al existente en el este y permitirá llegar hasta el espacio central.
También cambiará la conexión ciclista. La nueva infraestructura de Alcalá continuará por la plaza de la Independencia hasta enlazar con el carril de Serrano y dará acceso al Retiro. Las paradas de transporte público serán reorganizadas y se instalarán nuevas isletas y marquesinas.
Para los conductores, la mejora más inmediata ya se ha producido. Desde el 31 de agosto vuelven a estar disponibles tres carriles por sentido entre Cibeles e Independencia: dos para tráfico general y uno para transporte público. En la propia plaza de la Independencia todavía permanecen varios carriles ocupados mientras continúan los trabajos.
La inversión total es de 6,1 millones de euros y las obras comenzaron en febrero. La parte correspondiente a la calle Alcalá y al entorno inmediato de la Puerta deberá estar terminada antes de que finalice 2026, aunque el conjunto de la intervención, que alcanza también puntos como Alfonso XI y Pedro Muñoz Seca, continuará previsiblemente durante el primer trimestre de 2027.