El intercambio permite renovar lecturas y devolver los préstamos tras leerlos.
Inspiradas en las tradicionales cabinas telefónicas londinenses, las dos instalaciones ofrecen una forma directa de encontrar otra lectura y compartir ejemplares entre vecinos.
Ya están en funcionamiento.
Quien las utiliza puede llevarse hasta dos libros a cambio de otros dos. También puede tomar ejemplares prestados y devolverlos en la cabina cuando termine de leerlos. La iniciativa busca facilitar el acceso a nuevas obras y el intercambio de recomendaciones literarias.
Su puesta en marcha coincidió con el Día de las Bibliotecas, que se celebra cada año el 24 de octubre. El Ayuntamiento de Las Rozas presentó la iniciativa con el objetivo de dar una segunda vida a los libros.
El uso depende del estado y el tipo de ejemplar. Los libros que se dejen deben estar en buen estado. Las colecciones completas quedan excluidas. Tampoco se admiten revistas ni enciclopedias.