¿Llenas el depósito y haces 1.000 km? Bruselas quiere acabar con eso en los coches nuevos — y no es por el precio
Hay conductores que presumen de ello como de un récord personal: llenar el depósito y plantarse en los 1.000 kilómetros sin pisar una gasolinera. En Bruselas esa cifra no despierta admiración, despierta sospechas.

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Según publica El Debate, la Comisión Europea tiene en análisis una propuesta para limitar la capacidad de los depósitos de combustible en los coches nuevos. Y el objetivo principal no es el coche de gasolina de toda la vida: son los híbridos enchufables.
El pecado original del híbrido enchufable
El híbrido enchufable (PHEV) se homologa con unas emisiones bajísimas partiendo de una premisa: que su dueño lo enchufa cada noche y hace la mayoría de trayectos en modo eléctrico. La realidad medida dice otra cosa.

Desde 2021, los coches nuevos vendidos en Europa llevan un chivato a bordo — el medidor de consumo real OBFCM — y sus datos destaparon el truco: una parte enorme de los enchufables no se enchufa casi nunca y circula a gasolina con una batería de peso muerto. Las emisiones reales resultaron ser varias veces superiores a las homologadas, y Bruselas ya ha empezado a corregir el llamado "factor de utilidad" con el que se calculan.
Traducción: el enchufable con depósito grande es, en la práctica, un coche de gasolina con descuento fiscal. Un depósito pequeño invierte el incentivo: o lo enchufas, o vives en la gasolinera. La norma no te obliga a cargar la batería; te quita las ganas de no hacerlo.
Los otros argumentos (y los otros coches)
La medida en estudio no se quedaría solo en los enchufables. El razonamiento para el resto es de báscula: menos depósito es menos peso, y menos peso es menos consumo y menos desgaste de frenos y neumáticos — con sus partículas correspondientes. Algunas marcas europeas, de hecho, ya habían tanteado depósitos menores por su cuenta como vía para cuadrar emisiones.
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El contexto competitivo tampoco es casual. Mientras Bruselas delibera, los fabricantes chinos presumen de autonomías monstruosas: el Yangwang U8 monta 75 litros y el BYD Seal U, 60, ambos anunciando más de 1.200 kilómetros de alcance. Y en el mercado europeo siguen existiendo depósitos de 80 y hasta 100 litros.
Lo que es norma y lo que es idea
Conviene separar los pisos del edificio, porque no están igual de construidos:
- Hecho consumado: la revisión del factor de utilidad que endurece la homologación de los enchufables ya está en marcha, con los datos reales de consumo como munición.
- En análisis: la limitación del tamaño del depósito. No hay reglamento publicado, ni cifra de litros, ni fecha. Es una propuesta en estudio, no una ley con calendario.
- En contra: un sector del automóvil que lleva años pidiendo a Bruselas menos regulación, no más, y que recibirá cualquier límite nuevo como otra carga en plena batalla con los fabricantes chinos.
Ojo al matiz que separa este titular de una alarma: a los coches ya matriculados no les afectaría nada de esto. Las normas de homologación se aplican a los modelos nuevos que llegan al mercado, no al que duerme en tu garaje. Tu depósito de 70 litros no se encoge por decreto.
Si la idea prospera, el viaje largo no desaparece: se parecerá más al de un eléctrico, con una parada más y más corta. Lo que desaparecería es la figura del enchufable que nunca conoció un enchufe — que es, exactamente, para lo que se está diseñando la medida.
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