La presidenta Isabel Díaz Ayuso ha rechazado la idea y ha defendido el valor cultural de Madrid, donde el cuadro se exhibe en el Museo Reina Sofía. Para el Gobierno regional, el traslado responde más a intereses políticos que a criterios artísticos.
La petición del Gobierno vasco plantea mover la obra de forma temporal, coincidiendo con una fecha simbólica. Sin embargo, el propio Reina Sofía ha desaconsejado el traslado por motivos técnicos y de conservación.
El museo, situado junto a Atocha y el eje cultural del Paseo del Prado, es uno de los principales puntos de atracción de la ciudad. El Guernica forma parte central de su recorrido y atrae a miles de visitantes cada día.
El debate va más allá de una obra concreta y reabre una cuestión recurrente: quién decide dónde deben estar los grandes símbolos culturales y qué papel juega Madrid como centro artístico.
Para quienes visitan o viven la ciudad, el impacto es claro: el Guernica sigue siendo una pieza clave del circuito cultural, en una discusión que mezcla patrimonio, política y modelo cultural.