Los días 24 y 25 de octubre se celebrará en Madrid la Fiesta de la Trashumancia, dedicada al desplazamiento estacional del ganado. Las ovejas y las cabras volverán al centro de la ciudad acompañadas de pastores y mastines. Esta vez, un rebaño más acostumbrado a los senderos de montaña que a las calles de la capital dará a los paseantes un motivo para detenerse.
Habitualmente, los animales parten de la Casa de Campo, junto al puente del Rey, y se dirigen hacia la catedral de la Almudena. Después, el recorrido discurre por la calle Mayor, atraviesa la Puerta del Sol y continúa por la calle de Alcalá hasta la plaza de Cibeles.
Detrás de este insólito paseo hay una tradición milenaria. En otoño, los pastores conducen a los animales desde los pastos de montaña del norte hacia zonas más cálidas para pasar el invierno. Estos desplazamientos contribuyen a conservar los pastizales y la biodiversidad. La fiesta recuerda que las vías pecuarias siguen formando parte del patrimonio común, incluso en los lugares por los que se ha extendido la ciudad.
Madrid celebra la Fiesta de la Trashumancia desde 1994. Durante el encuentro, los pastores abonan simbólicamente el antiguo tributo por el paso del rebaño por las tierras de la ciudad. Así, durante unas horas, las calles del centro recuperan su función como parte de una ruta que ya existía mucho antes de la llegada de los coches.