En el Teatro de la Comedia, una historia de amor va adquiriendo poco a poco los rasgos de un cuento de terror. Hasta el 22 de noviembre se representa aquí «El caballero de Olmedo», de Lope de Vega, con versión y dirección de Laila Ripoll.
Al principio, todo apunta a una comedia romántica: enamorados, un criado ingenioso, artimañas y disfraces. Pero, tras las escenas divertidas, la inquietud se va haciendo cada vez más patente. Los protagonistas aún hacen planes, mientras que los espectadores ya conocen el trágico desenlace y perciben cómo cada acontecimiento los acerca a él.
Es precisamente este conocimiento el que cambia la forma de contemplar lo que sucede. Incluso un episodio cómico se convierte en motivo de inquietud, y la espera de un encuentro se transforma en un presentimiento de desgracia. En su puesta en escena, Ripoll vuelve al texto poético del Siglo de Oro español desde la perspectiva del público contemporáneo, que conoce el final, pero que, aun así, espera que sea otro.