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Rosalía transforma el Palau Sant Jordi en un museo vivo con su ‘Lux Tour’

Barcelona vivió una de esas noches que rompen la rutina cultural de la ciudad. Rosalía arrancó en el Palau Sant Jordi su serie de conciertos en la capital catalana con un espectáculo que se aleja del formato pop habitual y apuesta por la emoción, la pausa y una estética muy cuidada. Desde el primer momento, el público entendió que no estaba ante un concierto convencional.

Rosalía en el Palau Sant Jordi

Por · Barcelona ·

El arranque marcó el tono de todo el show. Con una atmósfera cercana a la música clásica y una escenografía que recordaba a una galería de arte, la artista apareció suspendida por sus bailarines como si fuera una escultura en movimiento. La puesta en escena priorizó lo visual y lo simbólico frente al ritmo acelerado que suele dominar este tipo de eventos.

Durante los primeros temas, Rosalía optó por una interpretación contenida, casi inmóvil. Canciones como Sexo violencia y llantas, Reliquia o Porcelana se presentaron con una intensidad emocional que contrastaba con la energía habitual de su etapa Motomami. El resultado fue un ambiente de recogimiento poco habitual en un recinto del tamaño del Sant Jordi.

Uno de los momentos más comentados llegó cuando la artista, visiblemente emocionada, recordó a Peret y su vínculo con Barcelona. Lejos de una imagen distante, Rosalía se mostró cercana, incluso vulnerable, conectando con un público que llenó el recinto y respondió con atención y respeto a cada gesto.

La escenografía también jugó un papel clave. Lejos de esconder el montaje, el espectáculo dejó a la vista a los operarios y los cambios de vestuario, que pasaban del negro más sobrio a un blanco final más luminoso. La presencia de una orquesta en directo reforzó esa sensación de estar ante una obra híbrida entre concierto y pieza artística.

El concierto se estructuró en capítulos, con momentos de interacción inesperada. Rosalía conversó con la actriz Yolanda Ramos en un confesionario improvisado, habló con un niño que asistía a su primer concierto y compartió un abrazo con un espectador mayor. Además, las letras se proyectaron en catalán y castellano, facilitando la conexión con el público local.

En la segunda mitad, el ritmo cambió. Temas como Saoko, La fama o CUUUUuuuuuute devolvieron la energía al recinto, con una puesta en escena más potente y elementos visuales llamativos como un botafumeiro convertido en altavoz. La coreografía de La perla, firmada por Dimitri Papaioannou, reforzó ese equilibrio entre cultura visual y espectáculo pop.

El repertorio combinó sus éxitos más recientes con referencias a sus raíces flamencas, como De madrugada o La rumba del Perdón. Esta mezcla reafirma la evolución de Rosalía como artista, capaz de moverse entre géneros sin perder una identidad reconocible. El cierre con Magnolias devolvió la calma al Sant Jordi, dejando una sensación de pausa y profundidad poco habitual en conciertos de gran formato.

El paso de Rosalía por el Palau Sant Jordi no es solo un evento musical, sino un impulso directo a la actividad cultural y económica de Barcelona. Zonas como Sants-Montjuïc, Poble-sec o Plaza España notan un aumento de movimiento en bares, transporte y servicios cada vez que el recinto acoge grandes conciertos. Además, este tipo de espectáculos refuerza la posición de la ciudad como parada clave en giras internacionales.

El Palau Sant Jordi, construido para los Juegos Olímpicos de 1992, sigue consolidándose como el gran escenario de la ciudad para conciertos de gran formato. La relación de Rosalía con este espacio es especial: cada regreso supone una reinvención del directo y una forma distinta de conectar con Barcelona.

El ciclo de conciertos continuará en los próximos días, con nuevas fechas en el mismo recinto. Todo apunta a que cada noche mantendrá esta misma línea artística, aunque con matices propios, en una propuesta que busca dejar huella más allá del directo.

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Más información

Lugar
Palau Sant Jordi
Dirección de Palau Sant Jordi
Pg. Olímpic, 5-7
Metro más cercano
 Parc de Montjuïc
Horarios
cada día 8:00–20:00
Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID47957

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