La artista apareció en escena con una puesta en escena impactante, iniciando el espectáculo con una estética cuidada y un arranque potente. A partir de ahí, el concierto combinó los temas de su nuevo álbum Lux con algunos de sus éxitos más conocidos.
Uno de los detalles más celebrados fue la presencia de guiños directos a Catalunya. Letras subtituladas en catalán y referencias a sus inicios en Barcelona reforzaron el vínculo con el público local, que reaccionó con entusiasmo en cada momento.
El espectáculo mantuvo una estructura dividida en actos, con cambios de ritmo y escenografía. Canciones como Saoko o Despechá activaron al público, mientras que otros momentos fueron más íntimos y personales.
La sorpresa de la noche llegó con la invitada del “confessionari”. La aparición de Yolanda Ramos rompió las expectativas y añadió un giro inesperado a uno de los momentos más comentados del concierto.
Más allá del show, el concierto refuerza el papel de Barcelona como escenario clave para grandes giras. Eventos de este tipo transforman la ciudad durante horas, activan el ocio nocturno y convierten cada actuación en una experiencia colectiva que va más allá de la música.