La novedad coincide con el Día Mundial del Perro y extiende una opción que hasta ahora estaba limitada a determinados trayectos. Los animales podrán viajar en servicios AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Avant y Media Distancia, también desde estaciones intermedias.
El sistema asignará dos asientos juntos en el coche habilitado. El viajero ocupará la plaza del pasillo y el perro permanecerá en el espacio junto a la ventanilla, sin necesidad de transportín durante el recorrido.
El animal deberá viajar sujeto con una correa de un máximo de metro y medio. El bozal será obligatorio en las estaciones, durante el embarque y el desembarque, y el número de perros grandes quedará limitado a dos por tren.
También será necesario presentar la cartilla de vacunación actualizada o el pasaporte europeo del animal. En varios servicios, Renfe entregará una funda para proteger el asiento y una alfombrilla que el propietario tendrá que colocar y retirar al terminar el viaje.
La compañía recomienda llevar además empapadores, bolsas, toallitas y algún producto de limpieza. Estas medidas buscan evitar molestias al resto de pasajeros y facilitar la adaptación del perro a un espacio cerrado durante varias horas.
Quedan fuera del servicio los cachorros menores de un año, las hembras en celo y los perros considerados potencialmente peligrosos. Tampoco podrá reservarse en itinerarios con transbordos ni cuando parte del recorrido se realice mediante transporte alternativo.
El suplemento será de 40 euros por trayecto en AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity. En Avant y Media Distancia se aplicará la tarifa correspondiente a cada servicio, y la reserva podrá hacerse en la web, la aplicación de Renfe o mediante agencias de viaje.
La disponibilidad aparecerá identificada con el símbolo de una huella y las plazas serán muy limitadas. El cambio abre nuevas posibilidades para escapadas, vacaciones y visitas familiares, aunque obliga a organizar el viaje con antelación para asegurar sitio en el tren elegido.