La noche y la lluvia complican la lectura automática de las matrículas. Los ángulos difíciles también ponen a prueba las cámaras: el nuevo sistema de las ZBE deberá mejorar su precisión antes de que las restricciones se amplíen a partir de 2028.
Menos errores al identificar los vehículos
La ATM ha adjudicado a Estacionamientos y Servicios, S.A.U. (EYSA) la gestión y mejora del sistema informático durante los próximos dos años. El contrato asciende a 156.594 euros sin IVA e incluye la posibilidad de dos prórrogas adicionales.
El reconocimiento óptico de caracteres (OCR), que identifica las matrículas captadas por las cámaras, deberá alcanzar una precisión mínima del 97,5 %, frente al 94,2 % indicado para el sistema actual. También se exige reducir un 60 % los falsos positivos y negativos mediante aprendizaje automático.
Las cifras disponibles señalan que el sistema no detecta aproximadamente el 3,3 % de los vehículos y que registra lecturas incorrectas en otro 2,5 % de los casos. La mejora busca reducir esos fallos cuando la imagen llega con poca luz o bajo la lluvia, entre otras condiciones complicadas.
Hasta 20 municipios y restricciones previstas para 2028
A partir de 2028, EYSA procesará y analizará imágenes enviadas por cámaras situadas fuera del área metropolitana. La infraestructura se prepara para la extensión prevista de las restricciones a los vehículos con etiqueta ambiental B en municipios de más de 50.000 habitantes.
El servicio también podrá cubrir localidades de más de 20.000 habitantes que superen los límites legales de contaminación. En total, el alcance previsto llega hasta 20 municipios, como ya se explicaba en la información previa sobre EYSA.