Las afectadas principales son las líneas R1, R2 sud y R4. En la R1, los trenes con destino L’Hospitalet circulan desviados por Passeig de Gràcia y dejan de parar en Plaça Catalunya y Arc de Triomf. Además, la frecuencia se reduce a solo dos trenes por hora y sentido, algo que ya está provocando esperas más largas de lo habitual en estaciones del Maresme y Barcelona.
La situación también impacta de lleno en la R2 sud, que opera con únicamente dos convoyes por hora y sentido durante buena parte de la jornada. En paralelo, la R4 desvía los trenes hacia Passeig de Gràcia en dirección Sant Vicenç de Calders y elimina temporalmente paradas importantes como Torre Baró, Fabra i Puig, Sagrera, Arc de Triomf y Plaça Catalunya.
Para intentar aliviar el impacto, Rodalies ha habilitado un servicio lanzadera entre Terrassa y Fabra i Puig. Además, los trenes entre Vilafranca y Manresa empiezan y terminan recorrido en L’Hospitalet de Llobregat, obligando a muchos pasajeros a reorganizar enlaces y transbordos en pleno domingo.
La incidencia vuelve a poner el foco sobre uno de los puntos más sensibles de la red ferroviaria barcelonesa. El tramo entre Clot, Arc de Triomf y Plaça Catalunya concentra buena parte de las conexiones metropolitanas y cualquier problema técnico acaba repercutiendo rápidamente en decenas de municipios del entorno de Barcelona.
Para muchos usuarios habituales, especialmente quienes trabajan en fin de semana o regresan a la ciudad tras pasar el sábado fuera, la mañana ha vuelto a estar marcada por la incertidumbre en paneles, cambios de andén y tiempos de espera difíciles de prever.