La actuación se concentrará entre Gràcia y Muntaner, donde se sustituirá la vía sobre balasto por una nueva vía en placa. También se renovarán las diagonales ferroviarias situadas entre Muntaner y La Bonanova, con el objetivo de reducir futuras incidencias y mejorar la estabilidad del servicio.
Durante el corte, un servicio especial de autobuses conectará Gràcia, Sant Gervasi, Muntaner, La Bonanova, Les Tres Torres y Sarrià. Los viajeros deberán contar con más tiempo, especialmente en las horas punta, ya que el transbordo por carretera puede alargar los recorridos.
Los trenes entre Gràcia y Plaça Catalunya seguirán funcionando, aunque con horarios modificados y una frecuencia máxima de 18 circulaciones por hora y sentido. Las líneas S1, S2, L7 y L12 mantendrán su programación habitual en los tramos que no quedan afectados por las obras.
La intervención también se notará en superficie. Entre el 4 y el 30 de agosto habrá cortes parciales, estrechamientos y desvíos del carril bici en la Via Augusta, entre Madrazo y Ganduixer, lo que complicará el paso de coches y bicicletas por esta zona.
FGC ha concentrado los trabajos en agosto para reducir el impacto sobre el volumen habitual de viajeros, aunque el corte coincidirá con desplazamientos laborales, visitas turísticas y conexiones hacia los barrios de Sarrià-Sant Gervasi. Consultar las alternativas antes de salir será clave para evitar esperas innecesarias.
La compañía también realizará obras del 1 al 7 de agosto en la línea Llobregat-Anoia, entre Sant Vicenç | Castellgalí y Manresa. A ello se suma la revisión anual del Funicular de Vallvidrera, que permanecerá sustituido por transporte por carretera hasta el 28 de agosto.
El cambio dejará durante casi dos semanas uno de los corredores ferroviarios más utilizados de la parte alta de Barcelona funcionando a base de transbordos. El efecto se notará tanto bajo tierra como en la Via Augusta, donde autobuses, bicicletas y tráfico privado tendrán que compartir un espacio más limitado.