La entrada mantendrá las tarifas habituales: 12 euros la general, 8 euros la reducida y acceso gratuito para los menores de 16 años. Cada visitante recibirá unas gafas homologadas para observar el Sol con seguridad, acompañadas de instrucciones sobre cómo utilizarlas correctamente.
Las gafas de sol convencionales, aunque sean oscuras, no sirven para contemplar un eclipse. Tampoco deben emplearse cristales ahumados, radiografías ni filtros caseros, ya que mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede causar lesiones graves en la retina.
La terraza del castillo acogerá una actividad especial con plazas limitadas y reserva previa por internet. Un guía explicará cómo se produce el eclipse y qué podrá verse desde Barcelona, situada fuera de la franja en la que el Sol quedará completamente oculto.
El acceso a la terraza no está adaptado para personas con movilidad reducida, una condición que conviene tener en cuenta antes de reservar. La celebración también dependerá de la meteorología, ya que la presencia de nubes podría dificultar o impedir la observación.
El eclipse será visible desde Barcelona durante la tarde y llegará a su momento más destacado cerca de la puesta de sol. La posición baja del astro hace especialmente importante buscar un punto con el horizonte despejado, una ventaja que ofrece la altura de Montjuïc sobre buena parte de la ciudad.
Hasta las 20:00, el público podrá combinar la observación con una visita a las exposiciones permanentes y temporales del castillo. Después, la atención se desplazará hacia la terraza y el perfil occidental del cielo, donde la Luna irá cubriendo parcialmente el disco solar.
La tarde dejará una imagen poco habitual sobre Barcelona: vecinos y visitantes mirando hacia el mismo punto desde lo alto de Montjuïc, con gafas especiales y la ciudad extendida a sus pies mientras el Sol se acerca al horizonte.