El fenómeno comenzará sobre las 19:35 y alcanzará su punto máximo a las 20:29, justo antes de la puesta de sol. Esa coincidencia hará que elegir bien el lugar sea clave: unos pocos metros o una mala orientación pueden cambiar completamente la experiencia.
Los expertos recomiendan evitar zonas donde la montaña o los edificios tapen el horizonte oeste demasiado pronto. Por eso, los puntos elevados y cercanos al mar ganan protagonismo frente a áreas más encajadas o próximas a Parc de Collserola.
Entre los espacios con mejores condiciones destacan el Castell de Montjuïc, el mirador del Migdia o distintas terrazas orientadas hacia poniente. Todos permiten mantener el sol visible durante más tiempo y disfrutar mejor del momento culminante.
La expectación ya empieza a crecer porque el eclipse coincidirá con pleno verano y con miles de personas en la ciudad. Miradores, playas y terrazas podrían llenarse horas antes en busca de una buena posición para seguir el fenómeno.
Barcelona volverá así a vivir uno de esos momentos colectivos que transforman el espacio urbano por unas horas. Cuando el cielo cambia de forma tan drástica sobre la ciudad, el espectáculo deja de ser solo astronómico y se convierte también en una experiencia compartida.