Las obras comenzaron oficialmente el pasado 8 de enero con la colocación de la primera piedra. El proyecto rehabilitará unos almacenes portuarios construidos en los años sesenta en lugar de sustituirlos por completo: se conservará su estructura característica de pórticos y bóvedas y las seis naves quedarán conectadas entre sí.
El cambio será especialmente visible desde el entorno de Drassanes, Montjuïc y la Ronda Litoral. El proyecto del estudio b720 Fermín Vázquez Arquitectos incorpora sobre las antiguas cubiertas un nuevo volumen vertical acristalado, concebido como un elemento reconocible en el perfil del conjunto. La propuesta combina la arquitectura industrial existente con espacios abiertos, luz natural y vegetación interior.
Cuando funcione a pleno rendimiento, BlueTechPort tendrá capacidad para alrededor de 2.500 profesionales. Además de oficinas flexibles para empresas y startups, el programa contempla espacios para centros tecnológicos y de investigación, laboratorios, un auditorio, restaurante, cafetería y terrazas.
El proyecto tampoco parte de cero. BlueTechPort comenzó a desarrollar su ecosistema en espacios provisionales del Port Vell y a principios de 2026 ya agrupaba a 22 empresas relacionadas con actividades marítimas, sostenibilidad y tecnología. Las nuevas instalaciones permitirán concentrar y ampliar esa actividad en Sant Bertran.
Una de las diferencias respecto a un parque empresarial convencional será su proximidad directa al puerto. El objetivo es que las empresas puedan utilizar el recinto portuario como entorno real para probar soluciones relacionadas con navegación, logística, energía, biodiversidad marina o descarbonización, en coordinación con operadores e infraestructuras que ya trabajan allí.
El complejo acogerá también la Fundación BCN Port Innovation y el Instituto de Logística de Barcelona. World Trade Center Barcelona asumirá la gestión de los tinglados mediante una concesión de 36 años y las obras han sido adjudicadas a la unión de empresas formada por COMSA y VOPI-4.
El calendario ha cambiado respecto a las primeras previsiones. Cuando el proyecto constructivo se presentó en 2025 se hablaba de terminarlo en 2027, pero con el inicio definitivo de las obras el Port de Barcelona trasladó la puesta en funcionamiento a 2028. El calendario de construcción manejado al arrancar los trabajos apunta a la primavera de ese año.
Hasta entonces, el cambio más visible se producirá sobre las propias naves de Sant Bertran. La intervención conservará buena parte de su identidad industrial, pero añadirá nuevos volúmenes y usos en uno de los puntos donde confluyen Port Vell, Montjuïc y la entrada sur del centro de Barcelona.