El evento, impulsado por el Área Metropolitana de Barcelona, ha entregado los premios BICIMPULS a iniciativas que acercan la bici a nuevos entornos. Entre ellas destacan proyectos comunitarios, soluciones de aparcamiento seguro y rutas que conectan barrios.
La gala, celebrada en la Universitat de Barcelona, también ha puesto el foco en las infraestructuras. El Pont d’Esplugues, clave para unir diferentes ejes ciclistas, se consolida como una de las actuaciones más relevantes de los últimos años.
El crecimiento de la red Bicivia marca el ritmo de este cambio. Con más de dos tercios ya ejecutados, el objetivo es conectar municipios y facilitar trayectos interurbanos de forma segura.
Más allá de los proyectos premiados, el reto sigue siendo integrar la bicicleta en la vida cotidiana. La conexión con centros de trabajo, polígonos y grandes avenidas será clave para consolidar su uso diario.
La implicación ciudadana también ha tenido su reconocimiento. Usuarios habituales de servicios como Bicing o AMBici reflejan cómo la movilidad está cambiando desde abajo, impulsada por hábitos cada vez más sostenibles.
Barcelona avanza hacia un modelo donde la bici deja de ser una alternativa puntual y se convierte en parte central de los desplazamientos. El desafío ahora es que esa transformación llegue a todos los rincones de la ciudad.