La jornada comienza con la tradicional plantada, cuando las figuras se reúnen en la plaza antes de ponerse en movimiento. Gigantes, gigantas, gegantons y gegantones forman una particular concentración de personajes procedentes de diferentes tradiciones festivas.
Después llega el momento de los bailes. Cada figura interpreta su propia coreografía y muestra una personalidad distinta a través del movimiento, acompañada por la música de la fiesta.
La plantada y la muestra forman parte de la Mañana Gigante, una celebración en la que estas enormes figuras dejan de ser piezas para contemplar y recuperan aquello para lo que fueron creadas: salir a la calle y bailar entre la gente.