Los camioneros tienen un código de intermitentes que no está en ningún manual — y en carretera te lo están haciendo a ti
Vas detrás de un camión en una nacional, esperando a que se despeje para adelantar, y el trailero enciende un momento el intermitente. No va a girar. Te está hablando.

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Existe un código informal entre camioneros que ningún examen de conducir incluye, que funciona desde hace décadas y que, en carretera, también se usa contigo. La razón es puramente física: desde una cabina se ve por encima del tráfico, y lo que hay medio kilómetro más allá el camionero lo tiene delante y tú no.

El diccionario, en tres señales
- Destello breve del intermitente derecho: el carril de delante está despejado. Puedes salir a adelantar.
- Destello del intermitente izquierdo: ni se te ocurra. Viene algo de frente o no hay hueco suficiente.
- Un toque corto de luces cuando ya lo has adelantado: has ganado distancia suficiente, puedes volver a tu carril sin quedarte pegado al morro del camión.
Traducción: el camión de delante hace de torre de control. Te está prestando los ojos que tú no tienes desde un turismo bajo, y en un adelantamiento en nacional eso vale oro.
Por qué la DGT no lo aplaude
Aquí viene el giro incómodo: lo que entre profesionales es cortesía, para la normativa española es uso indebido del alumbrado.
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El Reglamento General de Circulación recoge que las ráfagas solo pueden emplearse para tres cosas: advertir de un riesgo de accidente, anunciar la intención de adelantar fuera de poblado y avisar de la propia presencia. Usarlas para decir "ya puedes meterte" no entra en la lista, y se considera infracción grave: 200 euros.
Y el gesto asociado, encender un momento los intermitentes de emergencia para dar las gracias después de adelantar, tampoco está contemplado: esas luces son para señalizar una inmovilización forzosa. Ahí la sanción es leve — 80 euros, 40 si se paga en los veinte días siguientes — y no lleva pérdida de puntos.
Ojo a la contradicción: el código nació precisamente por seguridad, cuando los camiones tenían espejos pésimos y ninguna cámara. Hoy los retrovisores digitales han hecho parte del trabajo, pero la costumbre sigue viva en cada nacional del país.
Qué haces tú con esa información
Lo primero, no convertirla en automatismo. La señal es una recomendación, no una autorización: quien adelanta es quien responde del adelantamiento, y si sale mal la multa y el parte llevan tu nombre, no el del camionero. Mira tú también antes de salir.
Lo segundo, la distancia. El error más común no es salir tarde, es volver pronto: meterse delante de cuarenta toneladas sin margen deja al camión sin distancia de frenado, y ese vehículo necesita bastante más metros que el tuyo para parar.
Lo que ningún reglamento discute es la información en sí. Si el camión de delante te avisa de que no salgas, no salgas: él está viendo la curva entera y tú estás viendo su portón trasero.
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