El conjunto azulgrana recibirá a uno de los clubes históricos del fútbol neerlandés en su primer compromiso europeo de la temporada. Para ambos equipos será la primera oportunidad de sumar puntos en una competición que exige regularidad desde el inicio y en la que cada resultado puede condicionar la clasificación.
El partido devolverá además las noches de Champions al estadio barcelonista, con dos equipos de marcada tradición ofensiva frente a frente. El duelo ante el Feyenoord abrirá una fase en la que el Barça también deberá medirse posteriormente con rivales como Galatasaray, Paris Saint-Germain, Aston Villa y Manchester City, entre otros.