Desde su taller, y acompañado por su inseparable Grillo, Pinocho reconstruye las aventuras que marcaron su infancia. El hada mágica, el Gran Tiburón y otros episodios conocidos reaparecen entre marionetas, mientras por el escenario se cuelan inventos que estaban transformando el mundo: la bombilla eléctrica, la bicicleta o el cinematógrafo.
El espectáculo juega así con el relato clásico desde una perspectiva diferente: Pinocho es ahora quien mueve los hilos y cuenta su propia historia. Fantasía, memoria y teatro de títeres se mezclan en una función pensada para sorprender a los niños sin olvidarse de los adultos que los acompañan.
L’ombra de Pinotxo se representa en catalán, dura 45 minutos y está recomendado a partir de 3 años.