La historia se descubre a través de Cayo, un joven romano fascinado por los héroes de la arena. Su recorrido atraviesa mercados y templos antes de llegar al Coliseo, reconstruido desde sus zonas subterráneas hasta el lugar donde combatían los gladiadores.
Una vez dentro, el protagonista es Flamma, un gladiador legendario cuyas batallas se desarrollan ante una multitud de 80.000 espectadores. El sonido del público, las dimensiones del edificio y la acción buscan reproducir la intensidad de aquellos espectáculos.
La experiencia nace de varios años de investigación y de la colaboración con el estudio Small, combinando reconstrucción histórica y tecnología inmersiva para devolver al Coliseo su escala original.