En Alícia al país dels mòbils, el destino final ya no es únicamente un reino fantástico, sino el Palacio de los Móviles. Durante el camino, Alicia empieza a descubrir algo que no esperaba: mientras permanece pendiente de la pantalla, muchas cosas importantes están ocurriendo fuera de ella.
El espectáculo utiliza el conocido universo de Lewis Carroll para hablar de una cuestión muy actual: cómo los dispositivos tecnológicos están modificando la comunicación entre niños, adultos y familias. La puesta en escena incorpora un lenguaje audiovisual pensado para conectar directamente con las nuevas generaciones.
Una Alicia del siglo XXI que persigue su teléfono y, por el camino, aprende a levantar la mirada de la pantalla.