La banda cambia de registro a lo largo de la noche y recorre clásicos del rock, indie, blues, jazz y bossa. La distancia entre músicos y público es mínima, convirtiendo el concierto en una experiencia cercana, más parecida a una sesión privada que a una actuación convencional.
El aforo reducido forma parte de la propuesta: pocas mesas, música a pocos pasos y una copa para acompañar el inicio del fin de semana.
Las sesiones tienen lugar en Tripolaris Cocktail Bar, en Carrer de Joan Güell, 150, y están reservadas a mayores de 18 años. Se recomienda llegar diez minutos antes del comienzo.